Ficha unidad 1 y 2: La alegría de un cerebro hiperactivo.
Andrés López
Referencia
(formato APA)
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Armstrong, T. & Ciriaco, R. V. R. (2012). La alegría de un cerebro hiperactivo.
En Armstrong, T. & Ciriaco, R. V. R. El poder de la neurodiversidad (37-57). Revista del Consejo Escolar del Estado. |
Síntesis y principales conclusiones:
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Los autores tratan de poner en la mesa el tema del trastorno por déficit de
atención con hiperactividad (TDAH), mediante el ejemplo de las aulas de apoyo para niños y niñas de escuelas públicas, quienes mostraban dificultades en el aprendizaje, pero que en otros contextos se desenvolvían bastante bien. El autor señala haber comprobado en sus años de estudio que al practicar el aprendizaje activo con los chicos que mostraban este comportamiento, estos “estaban en su nicho, radiantes de entusiasmo y felizmente productivos”. Luego de esto, el autor nos pasa a mencionar los orígenes del TDAH, partiendo como TDA por los años 60’, y ya en los 70’s-80’s donde se abre un “boom” importante al respecto tanto en medios de comunicación, como en el ámbito médico. Además se menciona que existen dos grandes tipos de TDAH, uno más olvidadizo, con incapacidad de estructurar las cosas en los diversos ámbitos de la vida, y otro hiperactivo e impulsivo, que no tiene que ver con la capacidad de distracción.
El TDAH no se diagnostica con un examen o un scanner cerebral, si no que se
realiza principalmente con cuestionarios y entrevistas, sin embargo, los estudios han dado cuenta que al parecer existe una relación de falta de control de las áreas de planificación e inhibición del cerebro, y las áreas motoras y emocionales de los ganglios basales y el cerebelo, que generaría posiblemente los síntomas de la hiperactividad e impulsividad. Por otra parte, un estudio longitudinal mostró que el cerebro de los niños con TDAH tenían un crecimiento más tardío del cerebro en una media de alrededor de 3 años, alcanzando su mayor densidad a los 10 años y medio de edad, y precisamente las zonas con mayor retraso de desarrollo en el cerebro eran las que integraban las zonas sensomotoras del cerebro con las áreas de planificación, resolución de problemas e inhibición.
Otra de las características biológicas de quienes son diagnosticados con TDAH,
es una menor cantidad de niveles de dopamina, neurotransmisor asociado a cosas como la actividad motora, la motivación y la búsqueda de recompensa, entre otras, en el cerebro.
En otros ámbitos, se analiza lo importante que resulta el contexto en el que una
persona con un cerebro con TDAH, ya que para esta sociedad moderna y compleja resulta en algo complicado, pero en otras sociedades más antiguas, podría haber sido una gran ventaja.
De acuerdo a toda la problemática anterior, el autor nos menciona formas en las
que se debería estimular a un niño con características de TDAH para crear un buen nicho para ellos y ellas, tales como el movimiento físico, el cambio, la novedad, la actividad manual, entre otras, esto último considerando que estos están “subestimulados” en un lugar con tan pocos estímulos como lo es una sala de clase, y mientras que el darles una educación especial (aún más aburrida) o quitarles cosas si no se “comportan” sólo termina por aumentar el nivel de ansiedad en estos niños, y no soluciona en absoluto el problema.
Finalmente, el autor menciona que los medicamentos muchas veces pueden ser
una base a partir del cual empezar a crear nichos positivos en los chicos, pero igual es un tema que debe tratarse con sumo cuidado, ya que el Ritalin como otros psicoestimulantes pueden tener efectos secundarios importantes y son potencialmente adictivos. Además, según el repaso realizado acá, los síntomas se pueden disminuir bastante si el entorno es estimulante, como en la naturaleza, o en contextos lúdicos y creativos, por lo que en caso de mejoría en los síntomas de un niño o niña con TDAH, no se debe sólo atribuir a los medicamentos, ni mucho menos proporcionar los medicamentos como un sustituto de una buena vida. |
Breve comentario:
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Principalmente se plantea el como la educación para las personas que no se
adecúan correctamente a los modos más clásicos de enseñanza, resulta un período muy complejo, ya que no sólo se estimula de una forma que no considera en prácticamente nada las habilidades del sujeto, si no que además se fuerza mediante amenazas o directamente con medicación que se adapten a un contexto en el que no se sienten cómodos, generando altos niveles de ansiedad y aún peor, una pérdida de talento en otros ámbitos de la vida. Me parece que refleja muy bien la realidad a la que se ven sometidos todos los ámbitos de la discapacidad, que es principalmente la integración en la educación, y no una inclusión real. |
Citas textuales:
(útiles para ser
recogidas en informes y publicaciones)
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“En la actualidad, a los niños como Eddie se les diagnostica trastorno por déficit
de atención con hiperactividad y se los medica con Ritalin y otras drogas psicoactivas. Estas drogas alteran de tal manera su química cerebral que pueden adaptarse a las reglas que la sociedad les impone, sin embargo, esto no resuelve el problema de encontrar un vínculo entre sus cerebros únicos y un nicho favorable.” (p. 38)
“Estudios sugieren que los niños diagnosticados con TDAH son de hecho, flores
de florecimiento tardío, y no niños con cerebros defectuosos. Muchos chicos con TDAH, simplemente se comportan más puerilmente que sus compañeros y necesitan más tiempo para madurar.” (p. 41)
“El hecho de ser considerado como dotado o discapacitado tiene más que ver
con cuándo y dónde nacemos, que con algo intrínseco a nosotros mismos en tanto individuos.” (p. 47)
“Como mínimo, es importante proporcionar a los niños, que están empezando
en el viaje de la vida, una fuerte base de desarrollo a partir del juego, experiencias ricas en sensaciones y entornos dinámicamente interactivos. Si los problemas continúan después de que el niño haya sido introducido en este saludable estilo de vida por un período de tiempo, entonces es apropiado consultar con un médico.” (p. 57) |
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