Ficha unidad 1 y 2: La Equidad y la Inclusión Social: Uno de los Desafíos de la Educación y la Escuela Hoy
Alexandra Aguilar
Referencia
(formato APA)
|
Blanco, R. (2006). La
Equidad y la Inclusión Social: Uno de los Desafíos de la Educación y la
Escuela Hoy. Revista Electrónica Iberoamericana sobre Calidad, Eficacia y
Cambio en Educación, 4(3), pp. 1-15.
|
Síntesis y principales conclusiones:
|
La autora comienza el artículo
mencionando por qué se habla de inclusión en educación, y en el expone ciertas
problemáticas que se encuentran presentes en América Latina, dentro de ellas
la desigualdad económica como principal barrera para el acceso a la educación,
siendo los mayores perjudicados niños y niñas que viven en situación de
vulnerabilidad; zona rural, pueblos originarios o afrodescendientes y
contextos socioeconómicos desfavorecidos. Aunque, si bien, los niños y niñas
pertenecientes a estos sectores de la población se ven excluidos, quienes
sufren aún más la falta de políticas orientadas a la inclusión educativa son
aquellos con necesidades educativas especiales, pues pese a que se han desplegado
mecanismos de integración escolar especial, estos generan aún más segregación
y discriminación.
Se hace alusión a la
diferencia entre integración e inclusión y se señala que existen bastantes
confusiones en las definiciones de aquellos conceptos. Se recalca que estos
son de naturaleza distinta, y que la inclusión es algo mas amplio que la integración,
dado que no es el niño o niña quien debe ser apartado en una escuela o curso especial,
sino que las escuelas “comunes” son las que deben desarrollar mecanismos para
poder brindarle a todos los niños y niñas una educación integral en base a
sus diferencias. Así mismo, se hace referencia a que la educación inclusiva
es fundamental en una sociedad democrática, puesto que a través de ella todas
las personas podrán participar en las múltiples esferas de la vida humana sin
ser objeto de discriminación. No obstante, la inclusión no tiene como único objetivo
el aprender a convivir en sociedad con las diferencias que posee cada persona,
sino que también se basa en contribuir a la individuación de cada sujeto en
la sociedad con su propia identidad, favoreciendo la autonomía, y la
construcción del propio proyecto de vida. Se debe partir respetando y conociendo
la propia identidad para actuar con conciencia, respetar y valorar las diferencias
de los demás. La educación en la diversidad es un medio fundamental para el
desarrollo de nuevas formas de convivencia basadas en el pluralismo, el
entendimiento mutuo y las relaciones democráticas.
En esta misma línea se
hace referencia al principio de equidad, cuyo objetivo es tratar de forma
diferenciada lo que es desigual en su origen para alcanzar una mayor igualdad.
La educación sería de calidad si es equitativa, otorgando a cada uno según sus
particularidades lo necesario para aprender y desarrollarse. Es importante
poner atención a la diversidad y cambiar la perspectiva negativa que se tiene
de lo heterogéneo. De la misma manera, se destaca el rol que tienen los
docentes en los procesos inclusivos y señala que estos requieren de un
proceso colaborativo, un trabajo multidisciplinario y de un diálogo abierto
entre la escuela y los profesionales.
|
Breve comentario:
|
Lo planteado por Blanco, nos
hace reflexionar hacer del significado de la inclusión y la carencia de políticas
asociadas a este ámbito, y no sólo en lo que respecta a la escuela, sino que
en la sociedad y vida humana en general. La inclusión promueve el respeto por
los demás y por uno mismo, así como también promueve la diversidad, vivir en condiciones
igualitarias y tener acceso a los mismos derechos, pese a que cada persona
posea diferencias individuales.
|
Citas textuales:
(útiles para ser
recogidas en informes y publicaciones)
|
En primer lugar, es importante señalar que el
foco de la inclusión es más amplio que el de la integración (…) La inclusión
está relacionada con el acceso, la participación y logros de todos los alumnos,
con especial énfasis en aquellos que están en riesgo de ser excluidos o
marginados, por diferentes razones (Blanco, 2006, p.5).
Avanzar hacia una mayor equidad en educación sólo
será posible si se asegura el principio de igualdad de oportunidades; dando
más a quién más lo necesita y proporcionando a cada quien lo que requiere, en
función de sus características y necesidades individuales, para estar en igualdad
de condiciones de aprovechar las oportunidades educativas (Blanco, 2006, p.8).
Una educación no puede ser de calidad si no logra
que todos los alumnos, y no sólo parte de ellos, adquieran las competencias
necesarias para insertarse activamente en la sociedad y desarrollar su
proyecto de vida en relación con los otros. Es decir, no puede haber calidad
sin equidad, aunque no faltan aquellos que piensan que una educación
inclusiva no es compatible con el logro de buenos resultados por parte todos
los alumnos (Blanco, 2006, p.9).
La educación inclusiva implica una transformación
radical en los paradigmas educativos vigentes pasando desde un enfoque basado
en la homogeneidad a una visión de la educación común basada en la
heterogeneidad. Las diferencias son una condición intrínseca a la naturaleza
humana (…) sin embargo, existe una tendencia a considerar la diferencia como
aquello que se distancia o desvía de la “mayoría”, de lo “normal” o
“frecuente” (Blanco, 2006, p.10).
La perspectiva de la inclusión demanda avanzar
hacia un único sistema educativo que sea más diversificado para atender de
forma adecuada las necesidades los distintos colectivos y personas, con el
fin de lograr, por distintas vías equivalentes en calidad, aprendizajes
equiparables para toda la población (Blanco, 2006, p.12).
|
Comentarios
Publicar un comentario